Sunday, July 01, 2007

ONIRISMO SIMBÓLICO

El Mundo/La Crónica de León/Viernes, 29-06-2007
José Luis García Herrero
Onirismo simbólico

Anoche cuando dormía, soñé ¡bendita desilusión! que en España amanecía como antaño, restablecido por la gracia de Dios y ‘totipotentes’ células madre y padre el verdadero espíritu nacional. La onírica ensoñación cambiaba por decreto y obligatorio ‘nihil obstat’ la estructura política: de nuevo los fueros de los españoles y del trabajo, las leyes orgánicas de las Cortes y del Referéndum integraban los Principios Fundamentales del Estado. Recuperada de sus cenizas, la luz de Trento alumbraba los paisajes, las mentes y muros de la patria, que otra vez libre, grande y una, portadora de eternos valores, en paz y diferente, sin vagos ni maleantes, sin masones ni comunistas, sin homosexuales ni lesbianas, sin librepensadores ni ateos ni separatistas y gentes de mal vivir era la envidia del mundo. La familia unida, sin temor a perder la vida o los puntos, viajaba protegida por los diez mandamientos del buen conductor católico, rezando el Santo Rosario, invocando a San Cristóbal y al Arcángel Rafael. Las esencias espirituales estaban garantizadas, desde la infancia a la universidad, gracias a la declaración de guerra de la Conferencia Episcopal y su tropa de educadores-catequistas contra la asignatura Educación para la Ciudadanía. En las aulas, al lado de la foto del Rey y la Reina, la imagen de Cristo Rey, la Virgen María y la paloma del Espíritu Santo. La Santa Institución eclesial, firme el ademán de la buena práctica política, exigía votar a partidos fieles al ideario católico: único y verdadero. Bajo el nuevo orden jerárquico, tal como Dios manda, la soñarrera veía como los crónicos enfermos de izquierdismo infantil -escritores, académicos, poetas, pintores y otras gentes desviadas- se pirraban por salir en la foto al lado del obispo, reata de curas y otras autoridades más o menos vivas y santas…
Temprano amaneció la madrugada cuando abrí los ojos a la realidad vital de cada día. La cosa había sido una pesadilla: el ambiente político era, como siempre, normal. La graciosa oposición a todo, y sus ‘mass media’, seguían acusando al Presidente del Gobierno de trilero, bobo, traidor, felón, infantiloide, inmoral, ilegal, ignorante, zoquete, fatuo, advenedizo, lerdo, vendepatrias, totalitario, golpista, ciscarse en el Estado de Derecho, apuñalar por la espalda a la nación…Cosillas así, vanidad de vanidades. Aunque el actor y humorista Rubianes es condenado por calificar simplemente de idiota al alcalde de Salamanca. Lo cual, según la Audiencia de allí: «Constituye una intromisión ilegítima en el derecho al honor».
No hay duda: los designios divinos son inescrutables. Para el caminante corriente no hay más camino que el camino de las Edades y el camino de Camino. Por ejemplo: ahí está Blair, el de la ilegal guerra de Irak al alimón con Bush, en fase terminal de convertirse al catolicismo. Aleluya, pues.

AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS

El Mundo/La Crónica de León/22-06-2007
José Luis García Herrero
Amaos los unos a los otros

Según dicen los muy enterados, y sabía Goya que además lo pintaba, este es un país secularmente cainita donde te comen vivo cuando aún no estás muerto, aunque bien hagas lo que sea de razón y provecho; donde te ponen por las nubes celestiales en cuanto cascas definitivamente, por escasa y oscura que sea tu contribución a la cosa estética, ética, política, cívica, científica o lúdica. Ejemplos a barullo en calles rotuladas, en estatuas de pájaros que no saben de respetos, en la intrahistoria colectiva y mediática disfrazada. Un país donde lo más sensato y conveniente para la salud de cada quisque es ser un poco ‘tonto, muerto, bastardo e invisible’ (J.J. Millás), para que otros hablen lo menos mal posible de uno, porque lo peor y hasta normativo es que se acuerden de la madre o del padre del vivo. Después, ay después, cuando se pasa del ser transitorio al estar intrascendente, o sea, inexistente, muerto del todo, ellos o no llegan o se pasan unas siete y media de veces, a lo menos. Pero si acaso existen y persisten influencias y alter egos colaterales, el laudatorio, ditirámbico y apologético epicedio atribuirá al inquilino del más allá cualidades excelsas, tan profundas, esotéricas, cósmicas y singulares que son de muy difícil superación para el común de los mortales, aún transeúntes. Quizá por esto, lo mejor y más discreto sería, como cantan los del Río -sí, los de Macarena-: «Un pañuelo de silencio a la hora de partir, porque hay palabras que hieren y no se deben decir».
Sin embargo, adónde va a parar la apoteosis a título póstumo de elogiar, alabar, enaltecer, encomiar, loar, exaltar, glorificar, deificar, incluso adular al prójimo que ya no está y no puede defenderse, comparada con el panegírico a modo y manera de laudatio y hosana al personaje político. Verbigracia, la misma santa organización que sanciona a los padres de la ‘Teología de la Liberación’: los teólogos Jon Sobrino, Juan Luis Segundo, Pere Casaldáliga, Hans Küng, Leonardo Boff, etc.; la que llama a rebato de desobediencia civil contra la asignatura ‘Educación para la Ciudadanía’; la que anuncia masiva beatificación de unos 500 curas: víctimas y mártires de los llamados rojos en la Guerra Civil; la que condena, ‘vade retro’, a Amnistía Internacional. La misma, ahí está el ‘quid pro quo’, que manda por delegación berciana la bendición apostólica y condecora de un tacazo al reelegido alcalde de Ponferrada, López Riesco, y al perdedor ex presidente del Consejo Comarcal, González Saavedra, hijos predilectos de Benedicto XVI por su apoyo a Cofradías.
Ya sólo falta que hablen bien de los vivos y muertos, además del Papa de Roma, la Conferencia Episcopal, el Opus Dei, Losantos, Acebes y el mismo Sursum Corda: que no sé quién diablos es, nunca mejor dicho. En fin, bendecidos estáis, hermanos: amaos los unos a los otros, al menos hasta las Generales de marzo.
José Luis García Herrero
Amaos los unos a los otros
Según dicen los muy enterados, y sabía Goya que además lo pintaba, este es un país secularmente cainita donde te comen vivo cuando aún no estás muerto, aunque bien hagas lo que sea de razón y provecho; donde te ponen por las nubes celestiales en cuanto cascas definitivamente, por escasa y oscura que sea tu contribución a la cosa estética, ética, política, cívica, científica o lúdica. Ejemplos a barullo en calles rotuladas, en estatuas de pájaros que no saben de respetos, en la intrahistoria colectiva y mediática disfrazada. Un país donde lo más sensato y conveniente para la salud de cada quisque es ser un poco ‘tonto, muerto, bastardo e invisible’ (J.J. Millás), para que otros hablen lo menos mal posible de uno, porque lo peor y hasta normativo es que se acuerden de la madre o del padre del vivo. Después, ay después, cuando se pasa del ser transitorio al estar intrascendente, o sea, inexistente, muerto del todo, ellos o no llegan o se pasan unas siete y media de veces, a lo menos. Pero si acaso existen y persisten influencias y alter egos colaterales, el laudatorio, ditirámbico y apologético epicedio atribuirá al inquilino del más allá cualidades excelsas, tan profundas, esotéricas, cósmicas y singulares que son de muy difícil superación para el común de los mortales, aún transeúntes. Quizá por esto, lo mejor y más discreto sería, como cantan los del Río -sí, los de Macarena-: «Un pañuelo de silencio a la hora de partir, porque hay palabras que hieren y no se deben decir».
Sin embargo, adónde va a parar la apoteosis a título póstumo de elogiar, alabar, enaltecer, encomiar, loar, exaltar, glorificar, deificar, incluso adular al prójimo que ya no está y no puede defenderse, comparada con el panegírico a modo y manera de laudatio y hosana al personaje político. Verbigracia, la misma santa organización que sanciona a los padres de la ‘Teología de la Liberación’: los teólogos Jon Sobrino, Juan Luis Segundo, Pere Casaldáliga, Hans Küng, Leonardo Boff, etc.; la que llama a rebato de desobediencia civil contra la asignatura ‘Educación para la Ciudadanía’; la que anuncia masiva beatificación de unos 500 curas: víctimas y mártires de los llamados rojos en la Guerra Civil; la que condena, ‘vade retro’, a Amnistía Internacional. La misma, ahí está el ‘quid pro quo’, que manda por delegación berciana la bendición apostólica y condecora de un tacazo al reelegido alcalde de Ponferrada, López Riesco, y al perdedor ex presidente del Consejo Comarcal, González Saavedra, hijos predilectos de Benedicto XVI por su apoyo a Cofradías.
Ya sólo falta que hablen bien de los vivos y muertos, además del Papa de Roma, la Conferencia Episcopal, el Opus Dei, Losantos, Acebes y el mismo Sursum Corda: que no sé quién diablos es, nunca mejor dicho. En fin, bendecidos estáis, hermanos: amaos los unos a los otros, al menos hasta las Generales de marzo.

LAS 00:00 HORAS DEL 6 DE JUNIO

El Mundo/La Crónica de León/ Viernes, 15-06-2007
José Luis García Herrero
Las 00:00 horas del 6 de junio


Vaya; por fin se ha cumplido la profecía, dicen tronantes: se acabó la tregua, el proceso de paz, el diálogo, el talante para abordar la amenaza del ‘paleoterrorismo’. Otra vez vuelve Eta con su hacer política de otra manera; o sea, mediante el terror y la dialéctica de los puños y las pistolas: tal aquel azul ausente. Y regresa el tiempo del palo y tente tieso y vela a Santa Rita, pues ahora se cumplen los augurios de Rajoy, el trío de mosqueteros y el mediático coro de la Conferencia Episcopal, cuando sólo quedan nueve meses para alumbrar en La Moncloa, perseguir y encarcelar a los malos, cortar de raíz, sin concesiones ni precios políticos ni nada de nada, el Movimiento Vasco de Liberación: o como quiera se llame. Eso sí, con una mano en el Estado de Derecho, otra en la Constitución y otra en la pareja de catecismos de los padres Astete y Ripalda. Así, cuando Eta y su entorno de adláteres vean lo que vale un par de peines neodemocráticos, seguro que se rinden en masa con armas y bagajes, sin decir ni pío.
En tanto y cuanto sucedían estos prodigios, se reunía en la ciudad y balneario alemán de Heiligendamm -unos 300 habitantes, a orillas del Mar Báltico- el G-8 que, como todos saben, son los ocho jefes de estado y de gobierno de los países más industrializados del mundo: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Rusia; este año bajo la presidencia de Ángela Merkel, única mujer en el llamado ‘club de los ricos’. (Nota: entre ellos, los máximos responsables de la muerte de casi un millón de iraquíes). Su bonito lema: «Crecimiento y responsabilidad» significa, afirman muy serios, además del comercio mundial y las relaciones y conflictos internacionales -léase guerras- el refuerzo de la solidaridad con los pueblos más pobres del mundo y la reducción de gases causantes del calentamiento global. Sin embargo, el país más rico, intervencionista y contaminador, EEUU, se niega a fijar límites a sus emisiones. En definitiva, que el G-8 no sólo no adopta compromisos cuantificables, sino que incluso los vagos acuerdos de mínimos se fijan para el año 2050. De ahí que Greenpeace los ha calificado de «Ridículos y menos que poco: sólo se ha pospuesto el problema».
Son dos fechas, dos seis de junio, dos organizaciones, dos caras casi de la misma moneda. Eta, presta a quebrar la inquietante paz de esta ibérica esquina de Europa con letales argumentos de destrucción y muerte. El G8, representando a más de dos tercios de la población mundial, deja para mañana lo que podía hacer hoy. Después se reunirá en Japón, en Italia, más tarde en Canadá, en Francia, en Estados Unidos, en el Reino Unido, en Rusia, cuando ya será el 2014: y por riguroso orden de presidencias continuará jugando a la Oca. Tal vez hasta Eta seguirá por ahí haciendo de las suyas. Y uno, hoy, cruza los dedos en este falsario 30 Aniversario de la pseudo Transición.

HONRAS, BARCOS Y VICEVERSA

El Mundo/La Crónica de León/ Viernes, 01-06-2007
José Luis Garcia Herrero
Honras, barcos y viceversa

Más de uno, incluso de dos, se consuela con la famosa simpleza imperial, dicho por lo de honra. Otros, con airear su distancia exquisita y su derrota apelando al socorrido Lampedusa. Alguna derechona arrogante con un ya veréis lo que os espera en las próximas Generales. Los menos por minoritarios, como boabdiles lacrimosos: ha sido la mala suerte; qué crueldad; no lo merecíamos; por poco no estamos dentro del reparto estatal político; la próxima a por todas, acaso la última vez. Hasta la ecléctica sentencia del señor Zapatero: si el PP está satisfecho con los resultados electorales, también yo estoy satisfecho: qué mejor resultado democrático que todos estemos satisfechos. Naturalmente ese todos quiere decir sólo dos, no el pelotón de cesantes por los pelos y sinrazón de ellos mismos y del liante d´Hondt.
Recordemos, dijo no recuerdo quién, que primero fue la ciencia, después la política y por último la filosofía: aunque pensándolo bien también pudo ser la inversa. De momento, y hasta que el 2008 llegue con la rebaja -o antes, si Marx o Dios no lo remedia- los enredos de una batalla electoral municipal y parcialmente autonómica, disfrazada de primarias expectantes, ha conseguido varias cosas, además que un tercio de la población se quede en blanco. Unos ejemplos. Ha caído al cajón de sastre todo lo que es propio del municipio, su vida civil, sus gentes y problemas. El debate sobre calidad del aire, de los ríos y residuos, el ruido y la suciedad: pese a que el día cinco es Día Mundial del Medio Ambiente. La fraudulenta ‘democracia inmobiliaria al uso’ (C.H.Pezzi) a precio de oro negro sumergido: ¡Dónde el desenladrillador que desenladrille hasta las hipotecas de por vida! Sigue sin verse el remedio, aunque sea parcial, para el botellón alcohólico, las vandálicas pintadas del paisaje interior, la destrucción del mobiliario urbano útil, y del pomposo tan extensivo como inútil. El gas ciudad abriendo zanjas a la carta, sin preinstalación general de distribución perfectamente identificada. Los crecientes impuestos municipales y la privatización de servicios esenciales. La pérdida de población comarcal y la inmigración colateral. Y ahora, el PGOU aprobado por la Junta el día siguiente al 27-M -casualidad o propina- pretendiendo que resuelva las seis sentencias del TSJ, aún en el limbo jurídico. Sí, ya sabemos que hay una vez más mayoría absoluta, que su obligación es hacer las cosas transparentes, sin pongesures instrumentales, aplicando la nueva Ley del Suelo en toda su extensión y rigor social y matemático.
A lo peor, como bien ha dicho José Luis Sampedro, es que hemos llegado al tiempo de la barbarie, ya que toda una serie de conquistas están siendo destruidas ante la mayor indiferencia. Hasta se ha perdido esa porción de hipocresía que, según Foucault, era el homenaje que el vicio rinde a la virtud. A saber.

LEÓN ERA UNA FIESTA

El Mundo/La Crónica de León/Viernes, 8-06-07
José Luis García Herrero
León era una fiesta

Como Paris hacia 1920 -narrado magistralmente por Hemingway- palpitante, vivo elegíaco -anota Leguineche- también León era una fiesta al cumplirse una semana desde que el PP, golpe a golpe, que no verso a verso de urna municipal y autonómica se hizo aún más pepé en León y Castilla, en la Diputación de Carrasco y en el acervo de ayuntamientos de para lo que guste mandar: a excepción del de León, que por los pelos de unos y otros escapa del redil. El caso es que por fas o nefas o por el color del cristal de Campoamor, León era una fiesta de ringorrango institucional, no de literatura vanguardista, vital y nostálgica, cual aquel Paris de posguerra. Simplemente era una fiesta el 3 de junio 2007 porque algunos decidieron celebrar en León el Día de las Fuerzas Armadas. Día de exhibición de lanzacohetes y helicópteros y carros y aviones: de combate, claro está, aunque los forofos de la guerra preventiva afirmen que también sirve para misiones de igualdad, libertad y fraternidad de los pueblos. Quizá porque la democracia, igual que la letra, con sangre entra. Acaso por aquello de que el fin justifica los medios y el que bien te quiere te hará llorar: incluso lágrimas de sangre. Tal vez por y para eso, la mitad de las armas que vende España van a países que violan los derechos humanos y cerca del 40% de inversión en I+D a proyectos militares: así, unos 1.350 millones de euros -no cabe escribirlo en antiguas pesetas ni equivalente de bajas pensiones- para montar no sé cuántos helicópteros Tigre -perdón, hermano tigre-. Pese a todo están en Afganistán, Haití, antigua Yugoslavia, Líbano y un largo etcétera de misiones, diz que humanitarias. Vale, muy agradecidos. Sin olvidar que el verdadero poder está en manos de multinacionales del armamento y petróleo: en la actualidad beneficiarias del botín de 40 conflictos armados; de guerras camufladas de humanitarias y liberadoras: en realidad comerciales, depredadoras. Mientras, no hay dinero para resolver pacíficamente los graves problemas que afectan a la mitad de habitantes del planeta, víctimas del hambre, emigración, enfermedades endémicas, contaminación de sus recursos naturales. Más de dos millones de niños han muerto en los últimos 10 años en las guerras; seis millones gravemente heridos; un millón de huérfanos…Así fluye, como si nada, la gélida estadística del horror globalizado.
Por eso el Día de las Fuerzas Armadas, en lugar de exaltación y homenaje, es sólo un aparatoso espectáculo mitad monje, mitad soldado: cabra incluida. Por lo tanto, a pesar de que «En el mundo no hay mayor pecado / que el de no seguir al abanderado», como Brassens y Paco Ibáñez «Cuando la fiesta nacional / yo me quedo en la cama igual / que la música militar / nunca me supo levantar». Y otro día vendrán las Justas Medievales. Las Templarias. Los Coros y Danzas. Isabel y Fernando. Santiago y cierra, España…

TODO LLEGA Y TODO PASA

El Mundo/ La Crónica de León/ 25-05-07
Todo llega y todo pasa
José Luis Garcia Herrero

Pensando en la cosa municipal de a la vuelta de la esquina; pensando en el gobierno del color y pueblo de cada cual; pensando en la lluvia de encuestas con sus diagramas de barras, sectores porcentuales de distribución de concejales, histogramas del tanto por ciento de votos con el truco de un tal d´Hondt…vinieron a la cabeza, saturada de letras, ramplones himnos y cielos prometidos, los sencillos versos del profundo Antonio Machado: «Todo llega y todo pasa. / Nada eterno: / ni gobierno / que perdure, / ni mal que cien años dure. / Tras estos tiempos vendrán / otros tiempos y otros y otros, / y lo mismo que nosotros / otros se jorobarán». Será en un par de días: unos trepan y otros bajan. Pero a pesar de errores, de artimañas y malas artes, los mismos que visten y calzan seguirán año tras año haciendo de las suyas, no de las nuestras. Otros, cual cesantes del XIX, se quedarán viendo pasar el AVE que nunca pasa; algunos con ganas, un suponer, de lograr un día que las gentes agobiadas sean actores y no simples espectadores en su patria chica: la que de un lado del espejo parece próspera y del otro peor que mal, sombría. Porque la cara del espejo de la burguesía económica o mental sólo refleja promesas y eslóganes insólitos, a veces imposibles. No como el lado claro y oscuro glosado por Marcos Da Portela en su ‘Catecismo do labrego’: «-¿Quén é o Alcalde noso señor? -É a cousa máis condanada que se pode decir nin pensar: un señor infinitamente malo, burro, larpeiro, inxusto, principio de todalas nosas disgracias e fin de todalas facendas». Dicho sin señalar, pobre de mí: cual cantan los de San Fermín.
Así, para León, el PP ofrece en su programa electoral 208 ítems de mejora. Más cauto, con 138 items, se despacha el PSOE. En estos pagos queda muy guapo algún barrio con su fibra óptica y su guinda arbórea. El Castillo, tan nuevo, puesto en valor con tejadillos, canalones y absurdo terraplén. Las Edades a todo trapo de primera división, más que la Ponferradina. El Sil hecho un cromo, modelo para todos los ríos del Norte como el alcalde: el mejor de España -Rajoy dixit-. Más universidad, centros sanitarios y viviendas sociales, sin olvidar hablar del Morredero, las Médulas, la Ciudad de la Energía: no sé si Digital, del Cine, de la Radio o qué. Pero los seis candidatos poco dicen de la nueva Ley del Suelo, del en capilla PGOU, de las seis sentencias del TSJ de ilegalidad. A propósito: seis es el número del Diablo, 666 dice la Biblia en el Apocalipsis, lo cual impide al hombre comprar o vender si no tiene la marca del monstruo.
Menos mal que están de nuestro lado y con-fianza en lo por-venir: o algo así. Por eso, otra vez con Machado: «Hasta mañana, señores. /Tic-tic, tic-tic…Ya pasó / un día como otro día, / dice la monotonía / del reló». Entretanto, Savater and Rosa enredando por ahí; y el Consejo Comarcal con su propia sentencia del TSJ a cuestas. Vaya por Dios.

Sunday, May 20, 2007

LA LUCHA FINAL

El Mundo/ La Crónica de León/ viernes, 18-05-07
José Luis García Herrero
La lucha final


Sólo nueve días y medio son los por venir para que las mágicas urnas -mejor enteras que rotas- pongan a cada vocacional quisque en su sitial, o sea, la nómina general de la clase política en ayuntamientos, diputaciones, gobiernos autonómicos -rol y estatus incluidos-, cumpliéndose así aquello de un hombre y una mujer dos votos: que no se enfade nadie. Unos días, menos mal que no semanas, de feroz y agria campaña. La cual, según explica el ‘Diccionario del Español Actual’, de Manuel Seco, es conjunto de operaciones bélicas que se desarrollan en una época determinada o en un espacio determinado. Tal vez no sea aplicable en su totalidad a la lucha electorera, quizá sí, cualquiera sabe, si hacemos caso a lo que expulsan algunas bocas de radio, letra impresa y encuestas a la carta (más madera).
Porque sin quitar ni poner comillas (adivínese, sic) la cosa de elegir gentes pacíficas para la democracia imperfecta está que arde, y el país roto en evidente peligro de descomposición, explosión o implosión. Y todo, claro está, por la rendición del Gobierno ante el terrorismo etarra con la bendición legal del Tribunal Constitucional, Tribunal Supremo, Fiscal General del Estado, incluso la complacencia del Rey, sometidos todos ellos al dictado ilegal e inmoral de un presidente del Gobierno que, en colaboración con la banda terrorista y separatista ETA, se ha reído de la Ley, se ha ciscado en el Estado de Derecho y ha apuñalado por la espalda a la Nación con el objetivo de liquidar el régimen constitucional español, traicionado por los mismos que un día juraron guardar y hacer guardar la Constitución en su letra y espíritu.
Parece mentira, pero si todo eso se dice, escribe y aquí no pasa nada. Insisto: si todo eso no forma parte de una operación bélica, que venga Montesquieu y lo vea. O bien, dado que el Fiscal General y el Código Penal, al parecer, pasan de calumnia, infamia e insulto, teniendo en cuenta la gravedad de la traición a España y a la libertad (sic), acaso sea necesario suplicar que vuelvan los oscuros salvadores de la Patria y además, qué remedio, habrá que obedecer al monseñor arzobispo de Pamplona -antes obispo de León- y botar sin remilgos a partidos de la ultraderecha: tal como Falange Española y del las Jons; Comunión Tradicionalista Católica; Alternativa Española, Tercio Católico de Acción Política; etcétera, por ser dignos de apoyo y totalmente fieles a la doctrina social de la Iglesia. No como Zapatero, que pretende imponer el laicismo excluyente con la connivencia, piensa uno, de Las Edades del Hombre y su Puente de las Estrellas.
En fin, si la ultra-patria no cuela y Montesquieu está muerto, sólo queda despotricar en sentido inverso o votar a ‘sarkozis’ celtibéricos fieles a esa Iglesia, capaces de arreglar en un pispás, y desde las elecciones municipales y autonómicas, los izquierdistas males de la Patria.

DEL PUENTE A LA ALAMEDA

El Mundo/La Crónica de León/ viernes, 11-05-07
José Luis García Herrero
Del puente a la alameda

A lo mejor este descreído Bierzo se ha vuelto de pronto católico, apostólico, romano y pío practicante, incluso fundamentalista: no digo yo que no ni digo que sí. Pues hay qué ver el mare mágnum para las famosas ‘Edades’ en la impropia delimitación del Casco Histórico de Ponferrada, sólo a mano izquierda del río Sil, del Cubelos al Ojeda, cual si el río fuera antiguo y señorial por una ribera y por la otra vulgar y villano. Ahora póngase el que quiera en el lugar del ojo mágico de una cámara con señor detrás –verbigracia, japonés- para llevarse una foto del Castillo medio templario; otra de la bella y mágica iglesia de San Andrés -aquel crucificado como su iglesia hoy-; y otras más de las ancianas casas recuerdo del pasado, de sus calles señeras y maltratadas…hasta llegar a la Plaza de La Encina. ¿Qué foto sacará el viajero y su maquina? ¿Qué paisaje de piedra conservar, qué recuerdo? Perturbado hoy por la masa de hierro de un hórrido puente que dicen de las estrellas, inútil enlace, ridículo y esperpéntico camino de gentes de un sitio para otro. Uno piensa, tal vez equivocado, si acaso a los millares -qué millares, millones de visitantes- no les dará igual, seguramente apreciarían más, dejarlos ir a su aire desde San Andrés a la Basílica, paseando por en medio de la gente corriente, viendo pasar la vida como es todos los días de todos los años sin edades que llevarse al puente: más estrellado que de las estrellas. Pues no, al parecer es mejor ese exorbitado esperpento, resuelto entre ingeniería sin ingenio y burdo andamiaje de obras subcontratadas, a punto de accidente estético y estático.
Qué decir del Castillo, ya anotado para no olvidar: ¡cómo olvidarlo! Desde el simplón ‘scalextric’ de tierra a media ladera, difícil de recorrer, peor de mantener y sólo facilón para las bandas del pintarrajo obsceno mal llamado ‘graffiti’, a la desmesura de la rampa de entrada a la Fortaleza: absurdo bloqueo visual de su interesante y fotogénica imagen principal. Mal sus tejadillos o capirotes a imitación de los franceses ‘Chateaux de la Loire’, mucho más modernos. Mal sus edificios interiores, torpe reconstrucción de pacotilla de un pasado poco o mal documentado, levantados de nuevo para dar cancha a un turismo desinformado adrede. El cual, en lugar de encontrar vestigios cuidadosamente conservados y respetuosa memoria de lo que fue, topará con algo semejante a los primeros paradores del franquismo, con salones, cafeterías y segundo piso ascensor. Sólo falta declarar el Castillo ‘Tierra Mítica’, con tropa de caballeros en busca del Arca de la Alianza, para completar con éxito la precampaña electoral de inauguraciones: un mogollón y al alimón de tales y cuales, curas y paisanos, militares y civiles. Visto está, que siendo otra más de las necedades del hombre habrá que perdonarlos. Acaso ellos no saben lo qué hacen. Aleluya, pues.

POMPAS DE JABÓN

El Mundo/La Crónica de León/ viernes, 4-05-07
Pompas de jabón
José Luis García Herrero

Hace unos 10 años traté el tema de la euforia inmobiliaria y su correlato la burbuja explosiva. Con palabras del economista Galbraith, recordaba yo entonces que «La euforia es un fenómeno recurrente que pone en peligro al individuo afectado, a la empresa en concreto y a la comunidad económica toda». Por eso ahora -cuando la pompa de jabón del mercado inmobiliario, a medias desinflado, navega a la deriva en el espacio bursátil que Conthe y su Código de Buen Gobierno deja en manos de Segura- para aquellos que desconozcan la muy curiosa historia de la “tulipamanía” quizá no esté de más repetirla, como parábola ejemplar del evidente peligro que existe para millones de familias endeudadas hasta las cejas.
Sucedió allá por 1630, y tuvo como protagonista el tulipán: preciosa planta procedente del este de Europa introducida con éxito en la apacible Holanda, cuna de la primera Bolsa moderna. Por la variedad, belleza y rareza del tulipán su valoración se elevó, en principio sólo para prestigio de selectos propietarios, enseguida como herramienta de especulación financiera. La manía inversora en bulbos produjo tan imparable incremento de su precio que un sólo bulbo, sin apenas valor monetario alguno, llegó a superar el de «un carruaje nuevo, dos caballos y un arnés completo». La simple circulación de bulbos de mano en mano y antes de plantarse multiplicaba su valor, dejando elevadas ganancias a los traficantes. Pero la euforia y su burbuja especulativa duró poco menos de siete años: los más avisados empezaron a vender, siguieron muchos más, los precios se derrumbaron. Comerciantes, miembros de la nobleza y modestos inversores se vieron fuertemente afectados en sus economías. La caída financiera y depresión consiguiente empobreció la economía holandesa durante varios años.
Así fue la llamada “tulipamanía”: primera gran explosión conocida de la euforia y burbuja especulativas. Las siguientes se han repetido con la misma y malvada mezcla de estupidez, frivolidad y astucia. Una y otra vez los “tiburones financieros”, blindados en sus burbujas, arruinan impunemente al conjunto de la sociedad con tal de obtener el máximo beneficio con el mínimo riesgo, sin formación de capital físico ni aportación de riqueza al producto colectivo. Esa euforia insensata recorre ahora como un nuevo fantasma -no precisamente proletario- el espacio inmobiliario y bursátil de una España donde el que no próspera en poco tiempo y sin esfuerzo es un fracasado: dijo aquel. Y como los árboles de la aparente prosperidad no dejan ver el bosque de la pobreza, lo mismo que pasó en Holanda con los tulipanes puede suceder en esta tierra de presuntos nuevos ricos, cada vez menos nuestra y más de la Europa de los mercaderes.
Coda.- Casi me olvido de que ayer fue el ‘Día Mundial de la Libertad de Prensa’. Pero, ¿hay libertad de prensa globalizada?

Tuesday, May 01, 2007

EL RIESGO DE SER ALCALDE

El Mundo/La Crónica de León/ 27-04-2007
El riesgo de ser alcalde
José Luis Garcia Herrero

En mayo florido y hermoso, como cada cuatro años, algo más de 8.000 ciudadanos -hombres y mujeres paritarios- están empeñados -es un decir- en la ingrata tarea de ser alcalde de su pueblo, prometiendo a cambio del voto cautivo una ciudad que te quiero verde, con más y mejores servicios y guarderías y puentes y fuentes y un tren ave de paso a gran velocidad: felicidad. Otros miles, asidos a las listas, aspiran a lograr el cargo de edil de cuentas, fiestas, cultura, deportes, tráfico…mejor de urbanismo: cualquiera sabe el porqué. Bien arropados bajo siglas partidarias, todos ellos opositan a sillas curules del Estado. Verborreicos, exultantes, incansables, van de aquí para allá repartiendo abrazos, besos y achuchones a voleo, a veces a niño incluido, siempre con la sonrisa puesta a punto y la frase lapidaria preparada para entusiastas corifeos y su batir de palmas. Son tan majos, tan así, que dan ganas sin ganas de votar sin preguntar nada, sin mirar a quien, sin dudar un solo instante. ¡A cuento de qué iban a querer ser alcaldes y concejales abnegados sin una vocación de servicio a prueba de dimes y diretes, desinteresada, sólo por amor a la patria grande, mediana y chica! No hay más que ver el evidente riesgo que conlleva el inestable empleo de alcalde, pese a estar bien remunerado. Además de ser, en términos jurídicos, un empleo temporal, eventual, por obra o servicio determinado, a tiempo parcial, en prácticas, en formación…por su precariedad puede calificarse, en la jerga laboral, de contrato basura. Puesto de trabajo expuesto a mociones de censura, sospechas de prevaricación, clientelismo, red de influencias, información privilegiada y su correlato de querellas, denuncias, sentencias judiciales. Esta amenaza incrementa el ya pesado fardo que soportan sus estoicas espaldas. Sabe un rato de recalificaciones de suelo, revisiones y de todo lo que ofrece fuertes ingresos y plusvalías. Sabe de inauguraciones, terminación de obras y corte de cinta con banderita española y tamboril. Sabe de fiestas patronales, misa y procesión, ofrenda y homilía. Sabe de condecoraciones, premios, medallas, insignias y trofeos. Sabe presidir actos municipales, dando por la tangente una de cal y otra de arena a la oposición. Aunque parezca raro, esto produce intensas preocupaciones, estrés, infinitas horas de trabajo, poco sueño: al alcalde. Peor aún: si después de unos pocos años de poder y gloria no se renueva el contrato político-social puede encontrarse sin rol ni estatus que llevarse a la faltriquera. A no ser que una nueva y privada parte contratante del ramo vea el ‘currículo vitae’, y dándose cuenta de lo mucho que sufren los que mandan por sólo un puñado de míseros euros, decida contratar ‘ipso facto’ al impoluto personaje por tiempo indefinido como experto en negocios inmobiliarios y desarrollo urbanístico.

LIBROS Y LADRILLOS

El Mundo/ La Crónica de León/ 20-04-2007
Libros y ladrillos
José Luis García Herrero


Cuenta el descarado Ambrose Bierce en su ‘Diccionario del Diablo’ que éste, o sea Satán, al ser expulsado del Cielo se para en mitad de su caída y pide un favor a Dios: –«Según tengo entendido, estás a punto de crear al Hombre; necesitarás leyes.» –«¡Cómo osas! Tú, su adversario declarado, ¿te atreves a solicitar el derecho a establecer sus leyes?» –«Disculpa, no me has entendido, lo que pido es que se le deje dictarlas a él mismo». Así se dispuso.
Y así pasa lo que pasa: piensa uno pensando en Montesquieu y en Maquiavelo. Y en el ‘Código de Hammurabi’ de 1753 a.C., Babilonia, Mesopotamia: primer escrito de convivencia, comunicación y educación ligado al origen de las ciudades. Unos y otros, libros y ciudades, perseguidos, incendiados, saqueados tanto en la antigüedad como en la actualidad: véase Irak, sus bibliotecas y museos destruidos. Así, desde el faraón Akhenatón del remoto Egipto a 1933: cuando el nazi Goebbels manda calcinar más de 20.000 libros para «entregar a las llamas el espíritu diabólico del pasado». En Grecia, siglo V a.C., Protágoras de Abdera es acusado de impiedad y su libro confiscado y quemado. Hasta Platón no duda en quemar poemas de Sócrates: nos recuerda Diógenes Laercio. Cientos de miles de manuscritos de la Biblioteca de Alejandría incendiados poco antes de nuestra era. Sin olvidar al Papa Pablo IV, que en 1559 saca la primera edición del ‘Índice de Libros Prohibidos’: exterminador de obras llamadas heréticas: entre otros condenados, Descartes, Voltaire, Copérnico, Diderot…
La ciudad, patria del libro, calificada antaño por Plutarco de ‘urbes ludimus’ -pues educación es simbiosis de cultura y diversión- hoy, sin un pensamiento integrador, la polis es producto inmobiliario y la educación una variable más del sistema político-cultural dominante. El resultado a la vista está: una ciudad socialmente injusta, insolidaria, ecológicamente insostenible. Un espacio financiero sin planeamiento de vivienda, sin rigor ni transparencia administrativa. Un lugar carente de la necesaria «política de alquiler para jóvenes y no tan jóvenes que no pueden, ni deben, empeñarse de por vida en la compra de una vivienda»: dice el arquitecto Xerardo Estévez. Muy a propósito: basta echar un vistazo a la híbrida gestión del urbanismo en la ciudad de Ponferrada, sus logros selectivos e islas de abandono, sus seis sentencias judiciales de ilegalidad manifiesta sobre sus anchas espaldas.
Y del ladrillo a los libros evoquemos las palabras dichas hace un año en la Feria del Libro de Buenos Aires por el autor de ‘Fahrenheit 451’, Ray Bradbury: «La falta de educación convierte a los libros en innecesarios y hace que se quemen solos». Por esto, bienvenida sea la Feria del Libro de Ponferrada y el Día Mundial del Libro del próximo 23 de Abril y el sencillo homenaje al escritor, claro humanista, Ramón Carnicer.

TRES SEMANAS Y MEDIA

La Crónica/ El Mundo/ 13-04-2007
Tres semanas y media
José Luis Garcia Herrero

Ha pasado la Santa Semana y este país, presuntamente aconfesional, una pinta azañista y pagano, tiene 106 ciudadanos menos que se han ido por arte de birlibirloque del coche al Cielo, un suponer. No todos: algunos, quizá a toda pastilla, a ese lugar ardiente llamado Infierno, que según el Papa Ratzinger ¡existe! y, además, no se olvide, es ¡eterno! Caray con Benedictus PP. XVI el cual, tampoco se olvide, es ‘Pluscuamprefecto’ de la Congregación para la Doctrina de la Fe, léase Santa Inquisición: eficiente agencia de viajes hacia el Infierno realmente existente. (Cuidado, curas y fieles de la Parroquia San Carlos Borromeo de Vallecas, Madrid: tenéis al Rouco Varela eternamente enojado, cual Dios). Como iba diciendo, por fin la semana trágica ha pasado con sus penas y glorias y tempranas ‘madrugás’, aporreamiento de tambores y chirriantes trompeteos, ‘picaos’ disciplinantes y ‘empalaos’ hechos un Cristo, procesiones, sayones, costaleros y costaleras, palmas y saetas, cofrades azules y blancos. Sangre, sudor y lágrimas litúrgicas declaradas de interés turístico nacional e internacional: ¡Vaya por Dios!
Tiempo evocador de un sábado de 1977 para recordar el 30 aniversario de la legalización del Partido Comunista de España: el PCE, el Partido. Sus inmensos nombres arden en la memoria recobrada de la larga noche del fascismo, de ese tiempo de infamia. Nombres de intelectuales, obreros, campesinos, poetas…Sin aquel y sin todos ellos no hubiera sido posible el ayer de la Transición y este hoy, ambos incompletos y adulterados, pero necesarios para un futuro apenas entreabierto. Lo ha dicho magistralmente José Saramago en su recentísima obra ‘Las pequeñas memorias’: «No se sabe todo, nunca se sabrá todo, pero hay horas en que somos capaces de creer que sí, tal vez porque en ese momento nada más nos podría caber en el alma, en la conciencia, en la mente, comoquiera que se llame eso que nos va haciendo más o menos humanos».
Se acerca la Feria del Libro a Ponferrada, que tendrá lugar, espacio y tiempo del 19 al 23 de abril: justo cuando se celebra el Día Mundial del Libro. Como se ha dicho, nunca se sabe todo. Por eso es necesario pensar que el oficio de escribir y leer nos hará menos ciegos. Pero una noticia de prensa, ¡ay!, anuncia el desembarco en España de la mayor cadena portuguesa de libros -Grupo Bertrand del alemán Bertelsmann- que abrirá 20 nuevas librerías, una de ellas en Ponferrada este mismo año con una superficie de 400 metros cuadrados, donde se venderán libros, música, películas…Libreros bercianos, pequeño comercio: temblad. A ver quien osa competir con las grandes superficies aprobadas por la Junta cada dos por tres. O con grupos transnacionales de libros. Incluso hasta con los chinos.
Otro día, cuando toque, hablaremos de la suspensión cautelar por el TSJ de licencias de viviendas en La Rosaleda.

Friday, April 06, 2007

HACIENDO PLANES

El Mundo/La Crónica de León/Viernes, 6-04-2007
Haciendo planes
José Luis García Herrero

Ahí está, ahí está, el Plan General: Pegeou para amigotes y amantes del ladrillo y billetes de quinientos; PGOU para los expertos. Ahí está, viendo pasar el tiempo con sus millares de rosas o cardos de arquitectos, con sus 34.000 nuevos cobijos hipotecados. Ahí está, después del vistazo unánime -que no aprobado- sólo informativo, preliminar y no vinculante del llamado Consejo de Urbanismo de la Junta, órgano no previsto en la Ley y Reglamento de Castilla y León. Acto anunciado a bombo y platillo mediático de parte antes de que la Consejería de Fomento, según corresponde legalmente, realice las observaciones, reparos o aprobación definitiva: allá ella.
Enseguida han salido a la palestra las primeras voces críticas. De un lado del espectro político de la derecha, los padres putativos de la criatura urbanística viendo con agrado y estudiada cautela este primer paso que, como se ha dicho, no es vinculante. Del otro lado del espectro ese, el PSOE avisa -y el que avisa no es traidor, se lo recordaremos- de su firme voluntad de impugnar el Plan de marras si no se corrigen con rigor sus muchos errores y transgresiones de planeamiento. Estando dispuestos, además, a revisarlo si ganan las próximas elecciones municipales de Mayo, pues la Junta de Castilla y León, la misma «que donde ve un pino y aguilucho encima los corta para poner un adosado», no está capacitada en temas de urbanismo: afirma el candidato Saavedra, tal vez pensando en Las Navas del Marqués, en la Ciudad del Medio Ambiente y en otras deforestaciones golfísticas a la carta. Al MASS, hijo desgajado del PP, le «da pena que la Junta claudique ante un alcalde partidista», prometiendo que si alcanzan responsabilidades de gobierno participarán en «la modificación del Plan que hizo Riesco». El bercianista PB espera a ver por dónde respira la Plataforma cívica ‘Salvemos Ponferrada’. Como bien saben, cualquier ciudadano o institución puede impugnar el Plan, pues en el ejercicio de la acción pública en materia urbanística cabe recurso de alzada previo a la acción jurisdiccional ante el Tribunal Superior de Castilla y León. Pero el mucho tiempo que tarda en resolverse aconseja pedir a la vez medidas de suspensión cautelar de ejecución del PGOU, muy especialmente hasta que se sustancien las recurridas y múltiples sentencias de ilegalidad de La Rosaleda y Calleja del Río.
Todo esto me hace recordar unas sugerentes palabras del singular arquitecto y urbanista Richard Rogers, reciente Premio Pritzker considerado el Nobel de Arquitectura: «Me gustaría que a la gente le hiciera pensar mi idea de una ciudad social, abierta y sostenible. Sólo las ciudades con ciudadanos en la calle, con plazas, parques y sin miedos son lugares vivos». Para no estar al margen de las necesidades reales de la población y de la construcción de la propia ciudad: concluye este que suscribe.

EL RÍO QUE NOS LLEVA

El Mundo/La Crónica de León/ Viernes, 30-03-2007
El río que nos lleva
José Luis García Herrero

En esto que llega Acebes, y sin encomendarse a Dios ni al Diablo dice que el Gobierno de Zapatero ha pisoteado el Estado de Derecho para favorecer a Batasuna. Es preciso, por ende, que venga raudo Rajoy a poner fin al disparate: aunque no queda claro quién es el autor. Sin perder comba asoma por el foro -no de Ermua- el famoso trío de portavoces parlamentarios Zaplana, Escudero, Galeote, contando que el asunto ha sido una nueva ofensa a la dignidad del pueblo español, rendición del Gobierno a la banda terrorista, un escándalo, una vergüenza, una burla de ese otro trío de calaveras Otegui, Pumpido, Zapatero. Acto seguido sale por una esquina a mano derecha un oposicionista con barba y ojillos como de cristal que oposita para RP -léase Rajoy Presidente- y sin gaitas ni nada emplaza a todos los buenos españoles a forzar -o sea por la fuerza- el relevo de ZP para recuperar la cordura de un Gobierno que va hacia ninguna parte, incumple la Ley, liquida el Estado de Derecho y no tiene respaldo electoral. A toda prisa -con minúscula, claro está- surge Astarloa de su rincón de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia exigiendo la dimisión del fiscal general del Estado por su incapacidad para perseguir el delito. Por el otro lado de la misma moneda, el ‘Santo Oficio’ del Vaticano, para no ser menos, ora sanciona a Jon Sobrino -uno de los padres de la Teología de la Liberación- ora por medio de los obispos carpetovetónicos acusa al Gobierno de España -incluso a diversos medios de comunicación- de fomentar la promiscuidad sexual, el aborto, la eutanasia, el divorcio y hasta la reproducción asistida, llamando a los ciudadanos a no respaldar a quienes promueven leyes que fomentan la cultura de la muerte.
El título de hoy, como se sabe, es de uno de los libros de José Luis Sampedro: aquí, metáfora de la acerba atmósfera política. Como dice el simbólico río, y también Manrique, nuestras vidas van a dar a la mar…vidas manipuladas, estupefactas, zarandeadas, pensando qué diablos de río será ese que nos lleva entre turbulencias y cienos hacia ninguna parte. Porque de creer a la parte contratante de la primera parte de la parte contratante que anda encrespando por ahí, España lo que se dice España está a punto de irse al carajo. Entonces uno, despistado, agobiado, hecho un lío con tanto clamor y anatema, pregunta al peatón con opinión que «camiña a pé y por iso é polo que vexo o mundo tal cal é» -dijo Celso E. Ferreiro- para ver que opina de esto. Parece mentira, pues el susodicho ciudadano contesta a mí plim, no sabe, que les den, que ya tiene suficiente con la hipoteca, el ipecé, el sueldo menguante y el futuro andante. Pero hombre, repito con Celso Emilio: «Tés o día, tes a noite, / tés os paxaros da ialba, / tés as estrelas do ceo, / tés as rúas i as estradas, / ¿qué che falta...?» La solución, mañana, pasado mañana o cuando se cumplen 200 años de aquel 1808.

LO MEJOR, EL AGUA

El Mundo/La Crónica de León/ Viernes 23-03-2007
Lo mejor, el agua
José Luis Garcia Herrero

En literarias fuentes -nunca mejor dicho- hay muchas referencias sobre el agua. Una sirve para el epígrafe, y es de Píndaro en la primera Oda de sus Olímpicas, donde la compara con el oro y el sol. Porque lo escaso es precioso, dice el poeta griego. Tales de Mileto afirma que el agua es el Principio y por eso la Tierra esta puesta sobre el agua: lo cuenta Aristóteles. También Séneca, en su Epístola 83 a Lucidio, habla con nostalgia de su amor a los baños fríos en el Tíber al comenzar cada año; después, por los achaques de la vejez, en el agua templada de la bañera. Incluso San Francisco de Asís en su Oda al Sol dice de la Hermana Agua que es útil, humilde, preciosa y casta. Las citas sobre la cultura del agua son siempre sugerentes, especialmente sobre el agua dulce, ríos, lagos, manantiales, el agua que fertiliza el suelo, el agua que da vida y bienestar. Lo cual que hoy recuerdo porque ayer fue el Día Mundial del Agua 2007, adoptado por Naciones Unidas para el Decenio 2005-2014 para la Educación por el Desarrollo Sostenible y destacar la escasez de agua a nivel mundial.
En esa línea, el libro ‘El Manifiesto del Agua’, de R. Petrella, comentado por la socióloga Elizabeth Rodríguez, propone un Convenio Mundial del Agua para regular la propiedad, asignación, distribución, gestión, protección y conservación de esa principal fuente de vida, y evitar su creciente mercantilización. Dice: “No hay ninguna razón tecnológica, financiera, económica, cultural, política ni religiosa válida para que las sociedades humanas permitan que el agua se convierta en fuente creciente de conflictos, enfermedades, muerte, destrucción ecológica, degradación urbana y desavenencias sociales”. Considerando, además, que en el mundo más de 1.400 millones de personas no tienen acceso al agua potable y más de 2.000 carecen de saneamiento y depuración de aguas residuales, advierte Petrella: “Si no se hace nada para invertir la tendencia actual, más de 4.000 millones de personas, la mitad de la población mundial, no tendrán acceso al agua potable en el año 2025.” De ahí la necesidad del Convenio Mundial, porque “los derechos y obligaciones inalienables con respecto al agua son colectivos, no individuales o privados”. Entretanto, y para estas latitudes hispánicas, está la Reforma de la Ley de Aguas -cuyo borrador está en trámite- que cede a las autonomías el 49% de la gestión de los ríos, pero bajo control del Gobierno como prevé la Constitución.
Bien, ya es primavera, aunque el clima antropógeno lo contradiga. Y ayer, como ya se ha dicho, el Día Mundial del Agua 2007: para impulsar una mayor integración y cooperación en la gestión sostenible de recursos hídricos, tanto a escala local como internacional. Pero el agua potable del Bierzo es, según parece, tan generosa que sirve hasta para baldear las calles de Ponferrada cuando caen chuzos de punta.

Monday, March 19, 2007

REVERSO Y ANVERSO

El Mundo/La Crónica de León/16-03-2007
REVERSO Y ANVERSO
José Luis García Herrero

Opinar, lo que se dice opinar, lo puede hacer cualquiera; mejor si sabe escribir como está mandado. Pensar, lo que se dice pensar cartesianamente, y además trasladar al papel con orden y concierto lingüístico el aleteo sutil del pensamiento ya es otro cantar: como dijeran Saussure, Chomsky, Darwin y otros. Ya que la compleja relación entre lengua y pensamiento es más profunda de lo que a primera vista parece; porque una cosa es discrepar y otra distinta la manipulación torticera de los hechos, especialmente si por en medio anda enredando la emoción primaria, la intervención mediática, el grito y la algarada, la utilización espúrea de himnos y banderas nacionales, de la libertad y la Constitución, de Dios y la Patria como pretexto: donde sólo falta Rey, y hecha está la batalla.
De 1976 a hoy -cuando antaño Fraga con ‘la calle es mía’ advertía a las movilizaciones antifranquistas de que pertenecían en exclusiva al Estado, por supuesto el suyo- ha llovido sobre el asfalto muchas y diversas manifestaciones. Entre otras: por el golpe de Estado del 23-F. El asesinato de Miguel Blanco. El terrorismo de ETA. Contra la ilegal guerra de Irak. Los ‘hilillos’ del Prestige. Los archivos de Salamanca. Los homosexuales. La LOE. Los atentados islamistas del 11-M. Simplemente contra el Gobierno. -Por cierto, siempre se olvida la gran manifestación cívica de enero 1977 por los asesinatos de cinco abogados laboralistas por la extrema derecha-. El caso es que la calle dejó de ser patrimonio del Estado, pero no por eso fue del ciudadano. Por tanto, como ha dicho Oriol Bohigas, es preciso ver la diferencia «entre gente y afirmación de ciudadanía», para distinguir cuando la manifestación está al servicio del electoralismo y cuando el foro callejero en lugar del Parlamento: con mayúscula o minúscula. Porque de la mentira y descalificación, de la escenografía de masas al rechazo del parlamentarismo sólo hay un infame paso: después está el populismo, el caudillismo, la demagogia, el corporativismo, el neofascismo disfrazado de Caperucita roja, azul o verde.
Se equivocó Fraga, se equivocaba; se equivocó Rajoy, se equivocaba. Y Zapatero. Que alguna gente -no la ciudadanía toda como queda dicho- se está acostumbrando o creyendo que la falsedad política y también el clerical gesto de rebelión popular no guarda en su negra manga segundas intenciones. Después siempre es tarde, y cual apuntaba un moderado comentarista luego es muy difícil pisar el freno y dar marcha atrás. Porque para poner y quitar gobiernos y presidentes y ministros y diputados y alcaldes y concejales y lo demás, están las elecciones periódicas. ¡Muy a pesar de ungidos salvadores: qué fácil y qué difícil! Para que no nos pase eso que dicen los versos de Sánchez Ferlosio: «Vendrán más años malos / y nos harán más ciegos; / vendrán más años ciegos / y nos harán más malos».

EL LAZO AZUL

El Mundo/La Crónica de León/ Viernes, 09-03-2007
EL LAZO AZUL
José Luis García Herrero

Un día cualquiera como todos los días se llena el espacio mediático de reportajes, noticias, críticas, opiniones, informaciones, desinformaciones…Cosas de aquí, de allí, de acullá; a veces de más allá: léase Conferencia Episcopal. Tan graves, que uno puede llegar a creer que esta España nuestra camisa blanca de la esperanza -sea una, dos o varias- está a punto de balcanizarse, desaparecer del mapa, en liquidación; y sólo por obra y desgracia de un señor, aunque parezca imposible.
Verbi gratia: una columnista, rubia y apocalíptica, asegura que la salida dada al asunto de un tal De Juana Chaos es el primer plazo infamante para que los asesinos vuelvan a los ayuntamientos a rematar nuestra democracia: escarnecida por el que juró servirla, cumpliendo así su objetivo de liquidar España. Será, dice: «El estigma de Zapatero cuando llegue la hora de escribir la Historia y aparezca como el felón que claudicó ante los terroristas». Cada quisque responde de lo suyo; pero el señor Rajoy, algo más que simple columnista, cual si fuera un quídam va y afirma que la decisión del Gobierno es la menos inteligente que ha visto en su vida: -¡Qué pocas cosas ha visto en su vida este señor varias veces ministro!- Es una decisión «que ni es justa, ni es decente, ni es ética, ni es moral, ni es inteligente»: remacha; metiendo en el mismo entredicho a autoridades judiciales, penitenciarias, sanitarias y políticas. -¡Hala!-
Como resultado del actual calentamiento global-patrio, las calles de España y de Ellos con lazo azul se están infestando de gritos, alarmas y pancartas con el lema de fascista, terrorista, traidor, cabrón, cobarde, dimisión…O sea, ahora más a lo bestia: “Váyase, señor Zapatero”. Al frente, eternamente enojados como Dios, los altos y ubicuos jerarcas “populares”. Al fondo, como quien no quiere la cosa, un tremolar las banderas de España con escudo real o con águila imperial: a elegir. Y Aznar el de las Azores, nada azorado cuando por fin se entera de que no había más armas de destrucción masiva que las de Bush y Cía, entre pancarta y pancarta suelta lo mismo que su mandado: «Se ha convertido al terrorista en un vencedor sobre el Estado de Derecho, sobre la memoria de las víctimas, sobre la dignidad de la nación española».
No sorprende nada que a Fernando Onega -no precisamente izquierdista- le preocupe el PP, pues si fuera cierto todo lo que dicen Aznar, Rajoy, Acebes, Zaplana y otros jerifaltes sobre dignidad nacional, humillación del Estado, cobardía del Gobierno, rendición ante el chantaje del asesino, etc. «este país -dice Onega- estaría en situación de alarma. No habría que criticar al Gobierno; habría que echarlo con urgencia. Calma señores. Cuidado con las palabras; cuando son tan dramáticas, resulta difícil dar marcha atrás».
Yo, con Manuel Rivas y su citado ‘grafiteiro’, pienso: “Hai vida antes da morte?”.

EL TROPISMO NACIONAL

El Mundo/ La Crónica de León/ Viernes, 2-03-2007
El Tropismo Nacional
José Luis García Herrero
No sé si todo este país, medio país, la cuarta parte o sólo una pequeña parte está metido hasta las orejas consistoriales en embrollos urbanísticos. A la espera de saberlo con cuentagotas mediáticas, uno se limita a ver la viga en ojo lejano y la paja en el próximo, y viceversa. Pues aparte de suelo, ladrillo, hipoteca y corrupción engarzados, hay otras cavilaciones sociales: el terror agazapado, la violencia doméstica, escolar, callejera, el cambio climático, la gripe aviar, el asteroide Apofis, la Faes…Además sólo faltan tres meses para el primaveral 27 de mayo, cuando con el sayo aún puesto volverán las golondrinas de las elecciones municipales a 8.108 municipios de España, a 13 de 17 comunidades autónomas, a no sé cuántos cabildos, consejos insulares, de Navarra, del Valle de Arán, Forales…Hay tiempo de sobra, pero los partidos políticos no paran de prometer por sus santos vivos o muertos las más apetecibles inversiones y bienes a cambio del voto esquivo. Son tantas las frases hechas y cosas prometidas anotadas en los papeles, que hoy toca recuperar algunas del señor Rajoy. El cual afirma firme el ademán que quiere «Restablecer la idea de España, devolver a nuestro país la sensatez perdida a todos los niveles, defender una nación en positivo», aunque no explica adonde ha ido a parar la perdida sensatez ni el polo positivo extraviado. Entonces, ¿por qué quiere todo eso? Se responde a sí mismo mirando fijamente los posos de su café: «La mayoría de los españoles no son ni del Pp ni del Psoe, viven al margen de las siglas, huyen de las etiquetas, la gente no quiere memorias históricas ni laicismos ni alianzas de civilizaciones». -Ni gaitas, piensa uno-. La gente, insiste él, «quiere que le den respuesta a sus problemas de personas normales». ¿Y quién dará respuesta a esas raras personas? Está claro: el señor Rajoy. Porque el Pp y sus nada menos que 608 medidas es «El centro político de este país, la alternativa que necesita España». Claro está, siempre que sea al margen de ideas políticas, como aquel de los cuarenta años sin ideas recomendara: «Haga como yo, no se meta en política».
Por si vinieran de nuevo a salvarnos, se me ocurre que acaso sería necesario rebautizar algunas calles de La Rosaleda -aparte de la Manuel Fraga, ya puesta- con otros nombres de la memoria histórica políticamente correcta, que hoy no cito por si las moscas. Entretanto, verbi gratia: calles o grandes alamedas para Mariano Rajoy, Eduardo Zaplana, Ángel Acebes, José María Aznar, Ana Pastor, Arias Cañete, Ignacio Astarloa, Gabriel Elgorriaga, Esperanza Aguirre, Jaime Mayor, Alvarez del Manzano y así…Incluso, porqué no, una calle especial con micrófono y escapulario para Jiménez Losantos.
Parafraseando a Lope de Vega, digo: «Ya estoy en el final, y aun sospecho / que voy estos renglones terminando / mirad si son conformes, y está hecho».

Sunday, February 25, 2007

SINERGIA SIN ENERGÍA

El Mundo/La Crónica de León/ 23-02-2007
SINERGIA SIN ENERGÍA
José Luis García Herrero
Siempre es tarde si la dicha no es buena. Así pasa con el llamado Casco Histórico o simplemente casco viejo, según se mire y mida el paisaje urbano de la Ponferrada alta, antigua y señorial. Pues a pesar del plan especial y supuesta rehabilitación integral de los PECA y ARI su recuperación sigue estancada. Ya que la revitalización funcional de lo histórico exige la conjunción armónica de su estructura singular con las complejas relaciones de instituciones, vecinos, propietarios, comerciantes, turismo…Por eso no basta con el simplón maquillaje de colorines, granitos, chirimbolos y trampantojos pronto a mal envejecer, si a la par no se desarrolla un urbanismo participativo de calidad y sinergias capaces de mantener el conjunto engranado con lo nuevo.
Por si fuera poco el tradicional abandono (ahí están, entre otras, la calle Obispo Osmundo y alrededores, la Plaza Tierno Galván…y el ruido, las pintadas, el descuido general de la obra hecha y la desidia en lo por hacer) resulta que la Junta, Ayuntamiento y Consejo Comarcal al alimón se fabrican a su aire institucional un soberbio (de soberbia) edificio para albergar a sus funcionarios, empleados, agregados e innominados: total, sólo unos 400. ¿Dónde? Amables y a veces estupefactos ciudadanos: en ¡La Rosaleda! Sí, ahí, en ese lugar, de cuya geografía es mejor no acordarse, todavía pendiente de sentencias por manifiesta ilegalidad urbanística dictadas por el Tribunal Superior de Castilla y León: que no una, sino varias, además de un par más en la Calleja del Río y otros señalamientos desfavorables para el equipo ‘popular’ y su instrumental y privada Pongesur. Pues en lugar de revitalizar la función del centro histórico como lugar de encuentro, de un estilo de gobierno capaz de conocer y canalizar la propuesta ciudadana e impulsar programas de acción que fomenten la sinergia en ese espacio singular, trasladan funcional y operativamente la principal institución municipal al lado mismo del macrocentro comercial. Está claro que esa tripleta malogra la recuperación integral de un centro histórico que es algo más que conjunto de edificios y monumentos de mayor o menor valor. Tampoco la falsa moda de peatonalizar resuelve nada, ni restringir el necesario transito de vehículos significa imposibilitar, porque el coche debe ser compatible con la presencia peatonal adecuada e inteligentemente organizada.
En fin, comerciantes, vecinos, gentes de paso y buen vivir, tranquilos: los siempre atentos con el bienestar del Casco Histórico os pondrán esta Semana Santa un par de carpas para oficios religiosos en la Plaza del Ayuntamiento. A ver si acaso se produce algún milagro eclesial-mercantil y el barrio antiguo y señorial, el Pueblo padre de la Puebla recobra su papel de vida urbana en plenitud institucional, comercial, ciudadana, lúdica y pagana. Amén.

EL BURRO COMO PRETEXTO

El Mundo/ La Crónica de León/ 16-02-2007
EL BURRO COMO PRETEXTO
José Luis García Herrero

En esta España de las mil caras, burro no hay más que uno. No piensen mal, me refiero al ‘Equus Asinus’: ese pequeño animal de grandes orejas que hasta hace poco se veía trabajado y trabajando en los pueblos. Hay más de uno: reseña el Catálogo Oficial de razas hispánicas: Andaluza; Balear-Mallorquín; Catalana; Encartaciones-Vizcaya; Majorera; Zamorano-Leonesa. Todos ellos a punto de extinción: de más de un millón censados, sólo quedan unos mil. Menos mal que la Asociación para la Defensa del Burro pretende protegerlo en la reserva natural de Rute (Córdoba). Por cierto, dos grandes de las letras españolas, Rafael Alberti y Camilo José Cela, fueron nombrados por esa asociación ‘Arrieros de Honor’, regalando un burro llamado Carabina a Alberti y una burra llamada Golondrina a Cela. La Biblia también cuenta que María hizo el camino de Nazareth a Belén montada en un burro. Otra historia de dioses dice que el burro fue símbolo del griego Dionisio y del egipcio Ra. En Usa, más visuales y sugerentes, el burro representa al partido Demócrata y el elefante al Republicano. Por aquí, unívocamente, la cosa se queda en rosa y gaviota. Pero el burro más amorosamente conocido se llama Platero: «Platero es pequeño, peludo y suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro»: escribe Juan Ramón Jiménez. Después supe de otros burros, aunque nunca entendí el porqué de su mala reputación de terquedad y torpeza: son inteligentes, amistosos y juguetones, como en las páginas de Platero y yo.
Viene a cuento de un título de prensa que no puede ser más expresivo: “Quedan pocos y se los comen”. Y un subtítulo: “¡Menuda burrada!”. Porque en Sort, pueblo de Lleida famoso por su Bruixa lotera, la sociedad gastronómica ‘La Xicola’, para recuperar la tradicional ‘Festa del Ruc’ en la comarca del Pallars, organizó estos días una cena para 400 comensales: donde se sacrificaron, cocinaron y devoraron dos ejemplares macho del ‘guará catalá’. El cartel de fiesta ponía: “Si eres una de aquellas personas que lleva el burro catalán dentro, haz que tu sueño se haga realidad: cómetelo”. Un símbolo de Cataluña, una especie protegida de la que “sólo quedan 300 ejemplares, un animal que durante siglos ha sido compañero de trabajo del hombre en el campo y transporte”: denuncia Ecologistas en Acción. Un simpático icono que diseñó Eloi Alegre para una organización de defensa del burro catalán. Por eso, como en el verso de Gloria Fuertes: «No llamar burro al burro, llamarle ayudante del hombre o llamarle persona». Añado: mejor no llamar persona al comensal de esa burrada. Escrito está en el artículo 11 de los Derechos del Animal: «Todo acto que implique la muerte de un animal sin necesidad es un biocidio, un crimen contra la vida». Buen provecho.